martes, 17 de septiembre de 2013

Hipótesis

Dios creó libre al hombre para cuando éste errase continuamente poder decir que no era Su culpa.


martes, 3 de septiembre de 2013

Cosas curiosas

Ayer por la tarde.

Joven español con una dicción horrible: ¿Qué paza?
Dependienta china que habla español con acento de su lengua natal: Holá.
J.E.C.U.D.H.: ¿Tenéi crimillera?
D.C.Q.H.E.C.A.D.S.L.N.: ¿Cre-ma-lle-ra?
J.E.C.U.D.H.: Zí.
D.C.Q.H.E.C.A.D.S.L.N.: Sí, aquí.

domingo, 24 de febrero de 2013

La eme con la a

Me he decidido a dejar hoy este post porque hace tiempo que vengo alarmándome ante la cantidad de graves errores ortográficos (y hasta gramaticales) que observo en todas partes. Y no me refiero sólo a las conversaciones informales de las redes sociales, en las que es normal no estar pendiente de formalidades por el tono de la comunicación, sino en artículos profesionales, prensa, televisión y publicidad.

La imagen de este post corresponde a un anuncio que últimamente circula por las calles de mi ciudad. El error no es ortográfico sino de redacción, tan desastrosa que cambia el sentido del mensaje que quiere dar.
Aunque la intención de la organización responsable es buena y desinteresada, y aunque la empresa publicitaria (si la hay) seguramente ha puesto su mejor voluntad en hacer el anuncio, poco (muy poco en realidad) costaba poner atención y añadir una coma entre perecederos y que.



Transcribo aquí el texto del anuncio porque no se ve muy bien en la imagen:

    Poner la mesa es todo un regalo
    Te regalamos una semana en una de nuestras plazas de residentes por cada 2kg de alimentos no perecederos que donaremos al Banco de Alimentos de la Costa del Sol. Infórmate en cualquiera de nuestras oficinas (...)

Este texto, literalmente, dice que por cada 2kg de alimentos que esta organización donará al Banco de Alimentos me dará una semana en una de sus plazas de residentes.
Ah, pues estupendo, ellos donan y a mí me regalan una plaza. Perfecto.

Este es el texto con la coma que dije al principio:

    Poner la mesa es todo un regalo
    Te regalamos una semana en una de nuestras plazas de residentes por cada 2kg de alimentos no perecederos, que donaremos al Banco de Alimentos de la Costa del Sol. Infórmate en cualquiera de nuestras oficinas (...)

El sentido ha cambiado bastante. Aunque no lo especifica (que sería lo apropiado) se entiende que por cada dos kilos de alimentos que el lector del anuncio les entregue, y que ellos donarán al Banco de Alimentos, le regalarán una semana en una de sus plazas.

Pero aún se puede mejorar más:

    Poner la mesa es todo un regalo
    Te regalamos una semana en una de nuestras plazas de residentes por cada 2kg de alimentos no perecederos que dones a nuestra campaña de recogida, y que nosotros donaremos al Banco de Alimentos de la Costa del Sol. Infórmate en cualquiera de nuestras oficinas (...)

Ahora sí. Cuidando un poco lo que se escribe (o consultando con alguien que tenga sentido común si a nosotros nos falta) el mensaje es claro y no lleva a equívocos.


martes, 2 de octubre de 2012

Pequeña

Soy pequeña
Como la gente pequeña
La que vive en un mundo pequeño
Con cosas pequeñas
Y tiempos pequeños

Soy pequeña
Y mis palabras quedan en mi pequeño mundo
Lejos e ignoradas por la conciencia colectiva
Mis decisiones abarcan lo pequeño
Pequeños espacios, pequeñas horas, pequeños metros
Y ningún congreso, reunión o tratado, tiene en cuenta mis pequeños pensamientos
en los grandes cambios

Soy pequeña
No se hablará de mí cuando no esté
Ni aprenderán mi pequeña biografía en alguna pequeña clase
No habré inventado nada nuevo
Ni habré creado una gran obra
No habré cambiado el curso de la historia
Ni habré conquistado, salvado o descubierto

Soy pequeña
Como la gente que es pequeña
Como la que no importa
Los abundantes
Los prescindibles
Los mediocres


viernes, 21 de septiembre de 2012

Septiembre

Hablaré como si entendiera de algo.
Hablaré como si tuviese la razón.
Diré que el hombre ha mentido desde siempre, que miente y que seguirá mintiendo.
Diré que es imposible crear un sistema justo en el que nadie se vea perjudicado.
Diré que no hay futuro,
y que a pesar de ello lo mejor es actuar como si fuese eterno.
Diré que estoy cansada.
Que tengo miedo.
Que me he equivocado tantas veces como he acertado.
Diré que no hay futuro.
Que estoy cansada.


miércoles, 15 de agosto de 2012

Todos

No hay un solo individuo
pequeño, mediano, grande,
minúsculo, gigante,
que observado en su día a día,
en lo que dice, en lo que hace,
en lo que calla,
no se le descubra en algún momento
un atisbo de genialidad.



sábado, 21 de julio de 2012

Sobre el ministro Pedro Morenés

Yo tenía una abuela, de pelo blanco y andar lento (como suelen ser las abuelas), que una vez me dijo que, por encima de cualquier otra cosa que hiciera en la vida, debía convertirme en una mujer decente, en una persona decente, en una ciudadana decente.

Tengo una madre -que a pesar de la edad siempre encuentra energía para dedicarse a sus hijos, a sus nietos y a aquel que lo necesite (vamos, como suelen ser las madres)-, que desde siempre nos ha enseñado, a mis hermanos y a mí, el valor de la justicia, la importancia de lo que está bien y de lo que está mal, de lo que es propio y de lo que es ajeno.

Desde entonces, aquel entonces más lejano de mi mente infantil al comienzo de mi educación, no ha habido un solo día en el que no tuviera presente, aunque fuese de forma inconsciente, lo que me han enseñado: decencia, justicia, honradez. Y aunque he cometido (y cometeré) más de un error en mi vida, jamás me he apropiado de lo que no era mío, ni he mentido para conseguir mis propósitos.

Ignoro si el contenido de este post es cierto o no (no lo he cotejado), pero tristemente no es nada descabellado; menos aún con el rosario de indecencias que cada día salen a la luz, protagonizadas por aquellos que deberían tener, más que nadie, un comportamiento ejemplar:

http://vanityfea.blogspot.com.es/2012/07/el-negocio-de-las-bombas-de-racimo.html


Me pergunto qué pasará por la mente de esa gentuza cuando se adueña del dinero común, cuando ignora la maldad tras los negocios, cuando finge no conocer las normas, cuando estafa.

Me pregunto si habrán tenido una abuela que les enseñara a ser decentes. Una madre que les inculcara la importancia de ser justos. Un padre que les guiara para ser honrados.  

Me pregunto qué opinarán de ellos sus antepasados.
Me pregunto qué opinarán, dentro de unos años, sus nietos.