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miércoles, 3 de diciembre de 2014

El viento del norte

Soy el viento del norte,
el temporal inoportuno que arruina la tarde.
Soy el villano malhechor,
el que carga con el peso del error, aún cuando nadie es culpable.
Soy el espejo que todos evitan,
enemigo común de ciegos.
La voz que no interesa escuchar,
el portador de la verdad incómoda,
el reducto fácil al que demonizar.
Una espina que asume el mal
para que los demás se sientan bien.
Soy la mancha que permite apreciar la claridad. 
Soy imprescindible.




martes, 2 de octubre de 2012

Pequeña

Soy pequeña
Como la gente pequeña
La que vive en un mundo pequeño
Con cosas pequeñas
Y tiempos pequeños

Soy pequeña
Y mis palabras quedan en mi pequeño mundo
Lejos e ignoradas por la conciencia colectiva
Mis decisiones abarcan lo pequeño
Pequeños espacios, pequeñas horas, pequeños metros
Y ningún congreso, reunión o tratado, tiene en cuenta mis pequeños pensamientos
en los grandes cambios

Soy pequeña
No se hablará de mí cuando no esté
Ni aprenderán mi pequeña biografía en alguna pequeña clase
No habré inventado nada nuevo
Ni habré creado una gran obra
No habré cambiado el curso de la historia
Ni habré conquistado, salvado o descubierto

Soy pequeña
Como la gente que es pequeña
Como la que no importa
Los abundantes
Los prescindibles
Los mediocres


viernes, 21 de septiembre de 2012

Septiembre

Hablaré como si entendiera de algo.
Hablaré como si tuviese la razón.
Diré que el hombre ha mentido desde siempre, que miente y que seguirá mintiendo.
Diré que es imposible crear un sistema justo en el que nadie se vea perjudicado.
Diré que no hay futuro,
y que a pesar de ello lo mejor es actuar como si fuese eterno.
Diré que estoy cansada.
Que tengo miedo.
Que me he equivocado tantas veces como he acertado.
Diré que no hay futuro.
Que estoy cansada.


martes, 8 de mayo de 2012

8 de marzo

Soy la que te dio de comer
la que te quitó el frío
la que mitigó tu miedo
la que intentó comprenderte
todos
y cada uno
de los días
la que te enseñó a vivir
y a madurar
la que inventó su camino
contigo siempre en su centro
la que sobrevivió
con cada muerte
y se hizo cargo
de todo aquello
que tú no podías
la que calló su dolor
la que organizó tu casa
la que lavó tu ropa
aquella en la que encontraste consuelo
por el día
por las noches
la que asumió renuncias
para no interrumpir
tus intentos de grandeza
la que mantuvo la paz
en todas tus batallas
la que no tuvo en cuenta
las maldades
porque piensa
siente
y vive
con bondad
la que intentó agradarte
todos
todos
todos
todos
todos
y cada uno
de los días.


miércoles, 4 de abril de 2012

Óleo sobre madera

Una toalla blanca
en la arena
blanca,
la blanca
agua
y el claro
cielo
y el sol,
que es sol
siempre.

La mochila
a un lado,
ligera,
el agua
y una fruta,
en la hora
más temprana
del primero
de los días
del verano.

Los juncos
de aire
y los pajarillos
verdes,
que caminan
a saltitos
que se mueven
curiosos
entre juncos,
entre aire.

No llevo
móvil
ni llevo
nada,
tan sólo
un libro
que no habla
si no quiero,
y una gorra
blanca.

Se oye
una bicicleta
mecida
suavemente
con el leve
traqueteo
de las rocas
del camino,
el que viene
hasta la playa.

Y un ala delta
tempranera
que no estorba,
que acompaña,
que se mueve
hacia lo lejos
en mi cuadro
hecho al óleo
sobre madera
blanca.





martes, 10 de agosto de 2010

Miedo

A veces contemplo a parejas pasear cogidas de la mano
y me resulta extraño.
Es lo que tiene vivir en lo profundo del pozo
que uno acaba cogiéndole gusto a la soledad.
Me pregunto, al observarlas, si de verdad son felices.
Me pregunto, a su vez, si de verdad lo soy yo.

Demasiadas canciones de amor suenan en la radio.
Siempre ignoro cuanto dicen.
El estado de amor es una rebelión antinatural.
Anula. Ciega. Devora.
Quizá sea cierto que he perdido la ilusión,
pero no es menos verdad que el único modo de no sufrir
es no amar.

Parejas van.
Parejas vienen.
Me aterra pensar que, en este momento, pueda estar enamorándome.

Jamás imaginé
que acabaría temiendo a la vida.

lunes, 31 de mayo de 2010

Entre crisis y políticos

Pareciera que el político tuviera por oficio,
más que gobernar o dirigir una nación,
el tirarle los trastos de continuo a su oponente
o el sacarle los dientes y obtener el beneficio
de su partido, de su hacienda, su local o su razón.

Siendo, como es -o debiera ser-, persona
además de capaz, de suficiente integridad,
resulta curioso que no sea competente
para lidiar en el trabajo al lado de su oponente
y saber valorarlo con justa objetividad.

No quisiera, con esto, como tiran en la lona
arrojar mi toalla ante la adversidad,
pero tan poca fe me inspira aquél que, a diario
sigue demostrando ineptitud para gobernar,
como aquél que se dedica a poco más que despotricar
incapaz de ver nunca nada bueno en su adversario.


sábado, 17 de abril de 2010

Poema

Tantas noches para amar me tienes
en promesas reservadas; tantas,
como versos de tu amor me cantas
entre arrullos cada vez que vienes.

De mil flores llenas hoy tus manos.
De regalos. De presentes. Y éstos
a mi puerta llevarás bien prestos
para no hacer tus esfuerzos vanos.

Mas hay algo que no puedes darme
pues en necios corazones falta;
aquello que por pedirte salta

de mi alma a tu corazón de niño.

Lo que aún no sabes regalarme
no es otra cosa sino cariño.

domingo, 8 de noviembre de 2009

Si te acuerdas de mí

Quería preguntarte,
si te acuerdas de nosotros cuando llega el otoño.
Si alguna vez paseas por aquel parque
buscando gotas de viento
sacudir nuestros pasos.
Si visitas nuestra escalera
para contemplar, como hacíamos al atardecer,
la caída del ocaso.
Si en tu montaña se volvió a posar
una lechuza sobre el alambre,
y si en el valle aún se confunden
el agua,
los helechos,
y el pato de ojo colorado.
Si viajas a la laguna
con la llegada de los flamencos.
Y si alguna vez,
alguna vez,
me llevas contigo.

Quería preguntarte si echas de menos
mis palabras sobre tu oído,
y si te detienes a escuchar
a solas, como siempre,
el delicado sonido del trueno.
Si te preguntas dónde estoy,
o a quién regalaré mis silencios.
Si comparto los tesoros que construimos,
o si acaso,
los he olvidado.
Si volvieron a besarme,
si me hablaron de amor.
Si despertó de nuevo
el deseo inocente,
y la ilusión incombustible.

Quería preguntarte qué quedó de aquellos años,
si habitan en alguna parte, fuera de mí.
Si los llevas contigo,
o los perdiste en el trayecto
entre otras manos,
otros labios,
otros dueños.
Si alguien te volvió a dedicar
versos apasionados.
Si pudiste recuperar
aquello que perdimos.


Si te acuerdas de mí.


Si te acuerdas de mí.


miércoles, 21 de octubre de 2009

Vivir a medias

No domina mi ansia ningún deseo
de poseer, tener, o ser tenida;
mas cuando he sentido una certeza,
y muchas en mi vida ya he sentido,
no he podido hacer más que ir a buscarlas
y dejarme todo el empeño en ellas.

Mal anda quien no sigue su camino;
y yo nunca he sabido,
vivir a medias.

sábado, 3 de octubre de 2009

Luz

Ahora,
que ya no estamos en penumbras,
que hemos sido capaces de descubrirnos
en el centro de la vida,
ahora podemos ver,
que hasta los peores momentos no lo son tanto
cuando los miras tras el cristal adecuado.
Que el mayor hallazgo
es el más limpio
y real
tesoro:
el día de hoy.

Ahora,
hemos comprendido
que no necesitamos nada,
salvo a nosotros mismos,
y que la amistad,
y el sol,
el viento y la vela,
nos alejan de la apatía.
Y es cuando volvemos a abrir los ojos,
y observamos,
que el cielo sigue teniendo su color,
que el mar sigue reflejando la luna,
y que ya sabemos exprimir el presente.
Nuestro presente.
Y que la memoria,
los recuerdos,
son sólo nuestros.
Únicos.
Y que nadie puede arrebatárnoslos.

A veces la vida se nos muestra transparente.
Tan sencilla,
que es imposible no sonreír
de pura felicidad.

Hay un minuto en la existencia
esperando vernos despertar.
Cogedlo
¡Cogedlo!
Es el fin de las tinieblas.

Quédate conmigo

En televisión hay un niño sin zapatos,
sentado en el suelo,
comiendo con las manos al lado de un estercolero.
Su madre lleva un bebé enganchado al pecho,
y una mano estirada hacia delante pidiendo limosna.
Entretanto,
en el siguiente canal,
una joven de veinte años
se hace pasar por una de treinta,
mientras intenta venderme una crema facial.

El mundo está podrido,
y yo sólo encuentro el consuelo
de saber que hay gente como tú.

Ya llegó el otoño
y en la casa hace frío.
Si pasas por aquí,
no dudes en llamar al timbre.
Me haría tanta falta
que te quedaras conmigo…

lunes, 31 de agosto de 2009

Más allá de la tristeza

Quizá he muerto
y no lo sepa.
Una densa niebla ha pasado por encima de mí
y se ha llevado cualquier atisbo de humor que pudiera quedarme.
No recuerdo cuándo fue la última vez que reí
o lloré.
No escucho ningún sonido desde hace años.
Nadie me habla.
A nadie hablo.
He encontrado un cuarto al final del pasillo,
que está recién pintado.
Me he encerrado en él
y he rogado a gritos a través de la puerta
que no me dejen salir.

(Junio 2009)

martes, 21 de julio de 2009

Equilibrio

Hoy soñé con un extraño
que no era ni más alto ni más guapo
ni más feo ni más bajo
sólo era un extraño
y en él me miraba
y me veía diferente
en un camino nuevo
y era más yo que nunca
y todo estaba en equilibrio
y al despertar ya no me dolías
y todo estaba en equilibrio

martes, 23 de junio de 2009

Solos

A nuestras penas y tristezas
¿quién vendrá a consolarlas?
A nuestros sueños no cumplidos
¿quién vendrá a escucharlos?

¿Quién recogerá las horas de congoja
en el tiempo de agonía
y secará las lágrimas,
saciará el anhelo,
arropando el llanto,
destruyendo el miedo,
en el baile de las despedidas?

¿Quién consolará el dolor,
el dolor nuestro de cada día,
cuando expuestos queden en la batalla
de nuestras propias equivocaciones
el cuerpo quebrado,
el alma marchita
de soledad?

¿Quién nos brindará una rosa
en la mañana venidera
y sembrará el arroyo
sanador de heridas,
resarciendo pérdidas,
rescatando muertes
de la hoguera del olvido?

¿Quién alabará nuestro valor?
¿Quién reconocerá los méritos?
¿Quién nuestras virtudes?
¿Quién comprenderá el sacrificio?
¿Quién las razones?

¿Quién vendrá a compensarnos
en la espera infructuosa
por nuestro perpetuo esfuerzo
de seguir viviendo?

Para Mario

lunes, 16 de febrero de 2009

Sentada en la escalera

Sentada en la escalera
a la puerta de mi casa
en esta noche de verano

De algún modo estás conmigo

Las niñas corretean
Arriba. Abajo
Por el jardín
Arrancan briznas de hierba
Las lanzan al viento
A este viento que, por fin,
se llevó el sofoco de otras noches

Una flor adorna mi pelo
El aire es claro, como las risas
Recojo las rodillas en mis manos
Me balanceo
Suena la música lejana,
de un artista callejero
Tarareo su canción
Recuerdo la letra
Habla de un lugar extraño,
donde los deseos se cumplen
donde el cielo barre las ofensas,
y el perdón las calles

Me quedo en ese mundo
En esta noche, que es eterna
Creada para los sueños

Sentada en la escalera
A finales de verano
Nada es urgente
Nada importante

De algún modo estás conmigo

Una casa en el sur

Tengo una casa en el sur
de colores de otoño y sueños prendidos
y una veleta plateada
que brilla al despuntar el horizonte

Tengo un corazón quebrado
una mirada perdida
un sol en la puerta
y una fuente de piedra en mitad del camino
donde siempre es primavera

En su borde me siento a escuchar
lo que la vida quiere contarme
y me dejo acariciar por consejos
por bromas de amigos
y voces de juegos

Tengo una casa en el sur
de tardes de verano
a la sombra de higueras
de comidas tranquilas
y versos inventados
de olvidos y recuerdos
y días venideros

A su calor me abrigo en invierno
Siempre hay lugar para el que se cobija
y una puerta abierta para el que llega
A su respaldo se sientan mis pensamientos
y las conversaciones compartidas

Tengo una casa en el sur
y un día nublado de luz perenne

Tengo una suerte en las manos
un abrazo de amor
y un libro de cuentos

Tengo mil vidas
mil historias
mil perdones
y una esperanza despierta
en el centro de mi pesar

Tengo una casa en el sur
con ventanas saludando a la brisa

Tengo una casa en el sur
para todo aquel que quiera entrar

De noche

A veces,

Me siento en la ventana a observar la noche
La ciudad dormida es un ser extraño
No me dice nada
Me observa
O me ignora
En silencio

...en ocasiones

Una sirena pasa
Invasora
Penetrando en los oídos
Sin permiso y sin cautela
Tal como viene
...se aleja

Mil luces no alumbran
Sugieren
Perfilando sombras
Creando espacios

Los ruidos serenos
Contagiados de noche
Acompañan

Una canción, tu canción
Suena
Diferente
Atrapada después del ocaso

Se permite callar
Se permite la locura
Y el tiempo de los olvidados

No hace falta decir
Ni estar

En esta hora

A veces

No hace falta más

Gaviotas

Gaviotas alzando el vuelo una mañana de primavera
La época en que fuimos libres, y no lo sabíamos
El tiempo en que nada importaba, salvo recoger cada minuto de cada día
Fue el sabor de la alegría,
la delicia de descubrir
La búsqueda de los deseos, sin saber siquiera dónde buscar
El tiempo que nos regalamos antes del despertar. Antes de todo
Cuando éramos dueños de nuestro espacio,
de nuestro tiempo,
de nuestras propias decisiones
Cuando la vida no venía cerrada
Cuando el horario era un murmullo apenas audible, venido de un lugar desconocido
Cada amanecer era un regalo con el que comenzar el presente
Saboreábamos los manjares a su paso
Cogíamos las rosas al florecer
Devorando su olor, exprimiendo su esencia
Creando lo que vivíamos
Era la vida sin contención
El amor por el placer de amar
El tiempo de nuestra felicidad
El tiempo que fue nuestro porque nos quisimos
Que fue nuestro porque quisimos
Sólo nuestro
Completamente nuestro

...agua

Sumerjo la cabeza bajo las olas,
y el mundo desaparece en un instante
Ahora puedo pensar
Rodeada de este líquido amniótico, de la madre mar
Madre y Padre de todos
Dador y usurpador de vida

El mar es traicionero
Arrastra hacia las rocas a los incautos y los ignorantes
Me enfrento a él sin miedo
Pero con cautela
Mirándole de frente
Siempre adelante
Al mar hay que mirarle a la cara,
adivinarle los trucos, y las intenciones
Anticiparse a él
Detrás, suenan los gritos de los bañistas,
que saltan al unísono, al compás de las olas
Un, dos, tres...
Aún más atrás, en la orilla,
una bandera de color ámbar ondea al lado del socorrista
Precaución
Hoy no haré caso
La marea me absorbe, arrastrándome al mundo de la calma
Bajo la superficie

Mis pulmones vuelven a respirar
Los gritos ya son lejanos
Me ondeo con el balanceo de la masa. Me adhiero a su vaivén
Me arulla este lecho azul, profundo
Me adueño de él, como el capitán Espronceda,
donde no hay señores, ni tierras
Mi pies asoman por delante
Es un presagio
Ya no se oye el rugido del agua al romper
Ahora todo me sobra
Perdí mi traje de baño
Se fue, con la brisa, llevándose los malos augurios
Ya estoy completa
Me espera el anhelado silencio
La armonía perfecta
Ya no hay temores, ni valentías
Estoy bien, tranquila, sonriendo en este letargo, aún despierta
El sol es generoso esta tarde
Seca mis mejillas y mis pestañas húmedas
La sal no marchita mi sueño
El mar me lleva
Adentro
Más adentro
Más adentro